A la Diosa Naturaleza, al Cabo de Gata

 

Ola que de lejos vienes,

para morir en la orilla de playa;

mi mirada se pierde en tu llegada,

tu sonido mi alma relaja.

 

En tu viaje te acompaña el viento,

para abrazar nuestros cuerpos,

para llenarnos de vida,

para cerrar los ojos, respirar profundo,

y querer guardar los instantes, las sensaciones,

y traerlas de nuevo mañana.

 

El viento se pierde entre pitas y dunas,

serpentea entre montañas,

acariciando a todo aquello,

que por su camino pasea, yace o vaga.

 

Que bella eres Naturaleza,

cuánto nos das y cuánto te maltratan.

Me acurruco en tu regazo,

para protegerte de inhumanas almas.

 

Duermo y sueño contigo,

para que en el despertar de la mañana,

sigas siendo la más bella,

la Diosa de la Tierra y el Agua.

 

 

Javier Estival, aprendiendo cada día...