La Sal de la Vida

La luna viste de cuarto menguante, 
el cielo es un tapiz iluminado de estrellas,
la suave brisa acaricia mi piel,
y me embriaga con la
penetrante esencia de la sal marina.

Mientras, las olas en cadenciosa armonía, 
dicen su último adiós en la orilla,

regalando paz interior con su infinita sinfonía.

Sanadora energía de mente y alma,
bello cuadro que la naturaleza pinta,
para vivirlo, para soñarlo,
para llevarlo siempre...,
en la mochila de la vida.

Javier Estival, aprendiendo cada día...