La realidad y el tiempo

 

Las palabras sonaban vacías,

y solo en los silencios viajaban;

las emociones, los sentimientos,

libraban cegados una desigual batalla,

contra la realidad que les superaba.

 

Mentes y corazones se disfrazaban,
de lo que deseaban;
buscando no pensar,
no asumir lo que pasaba.

 

Dejando pasar el tiempo,
huyendo hacia adelante,
creían detener los días,
trayendo a la memoria los momentos,
los que vivieron y disfrutaron,
en los que forjaron infinitos sueños.

 

Llegaba la hora de partir,
de buscar otros caminos;
todo se había convertido en una ilusión,
todo, pertenecía ya a otro tiempo.

 

Javier Estival, aprendiendo cada día...