Noche de alcohol

 

Se levantó precipitadamente de la cama, necesitaba ir al servicio; pero cuando llegó, estaba sucio; suelo, wc,…, todo.

- “¿Quién lo habría dejado así?” se preguntaba; no soportaba ver el cuarto de baño de esa manera.

Pensó en Lidia. Era siempre la última en llegar porque trabajaba en un bar de copas, pero era la única que disponía de cuarto de baño en su habitación.

- “Imposible”, se dijo.

- “¿Y Pedro?, seguro que ha sido él, es descuidado y desordenado”.

Luego recordó que ese fin de semana estaba de viaje.

El último que quedaba era Luis.

- “Tonterías” murmuró; por sus alergias llevaba la limpieza y la pulcritud a lo extremo.

Volvió a su cuarto deseoso de seguir durmiendo para dulcificar la dura resaca; la persiana bajada no dejaba traspasar nada de luz, necesitaba la oscuridad plena para intentar descansar después una “dura” noche de juerga. Al entrar en la cama se tropezó con una botella vacía; la olió, era ron.

- “¡Joder!”, exclamó.

Ya en la cama notó el calor y la respiración de otra persona.

- “¿Quién sería?”. No podía recordar nada.

- “¿Y si le tocaba ,.., o le abrazaba?,…, mejor será intentar dormir”, pensó.

La amnesia provocada por el alcohol, había borrado de su mente el desenlace final de la noche; solo quedaba esperar y que el despertar de ambos, deshiciera el misterio…

 

Javier Estival, aprendiendo cada día...