Realidad soñada

 

Me duele el corazón,

me duele el alma,

me duelen tus ausencias,

de abrazos, palabras y miradas.

 

Dolido y ausente,

navego en un mar de tensa calma.

Como un náufrago,

me dejo llevar, por una marea no deseada.

 

Navegar con tus olas quiero,

y ayudado por tus vientos,

de anhelos e ilusiones cargados,

llegar a tu isla…

la más deseada.

 

Disfrutar con tu sonrisa,

en la arena dibujada.,

sentir el calor de tu cuerpo,,

las curvas de tu espalda-

 

Amaneceres de abrazos,

anocheceres de besos,

y un solo canto,

“Te quiero más que a nada,

mi realidad siempre soñada”.

 

Javier Estival, aprendiendo cada día...