Íntimo momento

Me acerco a ti buscando tu sonrisa, 
mientras la lanzas al mar entre ola y ola,
y juego a imaginar que soy partícipe de ella,
en algún recuerdo, en algún sueño.


Tus brazos se entrelazan sujetando tus rodillas;
el viento mece tu pelo,
y lo acuna con su dulce y penetrante sinfonía.


Cae la tarde,

y el sol ya no deslumbra tus verdes ojos;
se toman un respiro,
convertidos en espejo de la espuma marina que en la orilla muere.


De vez en cuando los cierras, 
e inspiras fuerte,
para embriagarte con el salitre,
que te regalan las aguas.


Dudo en acercarme a ti,
pero desisto,
sería como disfrazarme de corsario, 
de ladrón de tu íntimo momento.
Me siento en la arena y espero,
como un niño antes de abrir un regalo.


El azar me envía a Eolo,
cubriendo tu rostro con tus cabellos.
Al girar la cabeza, me descubres;
tu sonrisa guarda para el recuerdo tu momento,
y abre la puerta a otro,
a punto de nacer... el nuestro.

Javier Estival, aprendiendo cada día...