Desde el tren de la vida

 

Desde el tren de la vida,

pinto sonrisas en su ventana,

miradas alegres y sanas,

cálidos y dulces besos de madrugada.

 

Desde el tren de la vida,

veo realidades cercanas,

sueños de hoy y mañana,

anhelos e ilusiones vestidos de esperanza.

 

Desde el tren de la vida,

borro pesimismos y amarguras en rostros instaladas.

Cerceno a hipócritas, a cínicos,

a corazones sin alma.

 

Desde el tren de la vida,

desecho las paradas obligadas,

las que nos quieren imponer

,hombres de sangre helada,

para los que el dinero lo es todo,

y tú no eres nada.

 

Desde el tren de la vida,

me abrazo a la naturaleza,

a la belleza de las flores,

al olor a tierra mojada.

Al calor del sol,

a la luz de la luna en la noche cerrada.

A la lucha contra desigualdades,

injusticias, tanques y armas.

 

Me abrazo fuerte a ese tren,

el mío, el tuyo,…, el nuestro,

en el viaje de la vida,

a la estación deseada.

 

Javier Estival, aprendiendo cada día...