No quiero

 

No quiero limosnas para el hambre y el desconsuelo,

ni bonitas palabras que se pierden en el baúl de los malos recuerdos,

ni sonrisas hipócritas de cínicos que cercenan deseos.

 

No quiero miradas perdidas sin futuro ni anhelos,

ni rostros de tristeza excluidos por mercados inhumanos,

cuyo color, solo es el dinero.

 

No quiero sociedades bañadas,

de individualistas, de ególatras,

de tahúres de lo público,

de buitres de lo ajeno.

 

No quiero democracias vacías,

desnudas de igualdad, de justicia,

de decisiones del pueblo.

 

Tan solo quiero un mundo mejor,

para mujeres, hombres, niños y viejos.

Que cumplir sueños sea lo corriente,

y lo anormal, escribir estos versos.

 

Javier Estival, aprendiendo cada día...