Par e Impar

20 de Junio de 1982, una fecha, todo en ella era par. Siempre todo lo par me daba sensación de equilibrio. Aquella mañana festiva sin colegio, bajando las escaleras desde el cuarto piso donde vivía, me topé con Lucía, protagonista de mis primeros sueños de amor, con la que no había podido cruzar apenas palabras, atrapadas siempre en mi timidez. Me miró fijamente, y me dijo: “Nos mudamos a otra casa”; se acercó y me dio un beso en la mejilla. Una frase, un beso, una despedida,…, todo impar,…, mi teoría del equilibrio en la vida tuvo su primer naufragio.

Javier Estival, aprendiendo cada día...